El dilema de los emprendedores

Claves para que el emprendedor y el emprendimiento puedan vivir como seres independientes

A veces, en las noticias, vemos empresas con 2 o 3 años, 15 o menos empleados, que se venden por miles de millones de dólares, son las famosas “startups”. Este fue el caso de WhatsApp, vendido por 19B US$ hace casi una década.

Por otro lado, existen otras empresas que agregan mucho valor al mercado, y a sus accionistas, pueden poseer una estructura (y cultura) inclusive similar a una startup, pero nunca van a poder valer cientos de millones de dólares.

Que una empresa pueda valer más que otra, no lo convierte en “mejor o peor”, reducir toda la complejidad de una organización a un solo indicador, es una sobresimplificación. Habiendo hecho esta aclaración, hoy vamos a explorar, desde la óptica de los beneficios económicos, que es lo que un emprendedor puede esperar de una organización que decide crear.

El beneficio para el emprendedor

Cuando alguien tiene la intención de emprender, también le invaden muchas dudas: ¿Debo abandonar mi trabajo y dedicarme a esto full? ¿Qué pasa si me va mal ? ¿Es realmente lo que quiero?

Estas son preguntas complejas, que tienen un componente demasiado personal, y la típica respuesta que se suele encontrar es: “Sigue tu pasión”, una gran estupidez (como explica Scott Galloway en este video).

Desde la perspectiva del emprendedor hay que encontrar un balance entre darle energía a la organización para que pueda nacer, y no darle toda la energía para que el emprendedor y el emprendimiento puedan existir como seres independientes.

Un mecanismo para balancear esta energía es entender cuales son los beneficios que puede tener un emprendedor al darle vida a una organización. Básicamente son solo tres:

1) Estilo de vida:

Este es el caso de la pizzería,  el estudio de arquitectura, o la consultora. Es tanto lo que me gusta hacer pizza que siento un beneficio intrínseco ejecutando el negocio. Valoro estirar la masa, mirar las llamas del horno que lengüetean la pizza, y la dopamina que genera sacarla justo a tiempo del horno.

El reconocido pizzaiolo Chris Bianco

El negocio puede tener componentes que me permitan tener el estilo de vida que valoro. A modo de ejemplo: manejar el tiempo, ejecutar el proyecto con mi propia metodología, etc.

Es una decisión de vida, probablemente esté conectado a esto siempre. Si decido que el negocio crezca, me enfrento a una tensión: debo abandonar muchas partes que valoro del proceso, para concentrarme en hacer el negocio.

2) Ganancias:

La forma de medir, es exclusivamente matemática. Si, durante varios años, la empresa consigue más ingresos de los que requiere para ejecutar, entonces deja ganancias. Aunque obviamente satisfacer la necesidad del cliente es lo principal, el indicador de ganancia es la manera de verificar que estamos haciendo esto de manera sostenible.

Las ganancias se pueden valorizar porque es un flujo de dinero futuro. En especial, si el negocio posee cierta predictibilidad.  A su vez, consiguen que el modelo sea repetible, y pueden entrar en un ciclo virtuoso, reinvirtiendo las ganancias para crecer y aprovechar la fuerza del “compounding”.

Una vez le escuché decir a un empresario exitoso de este modelo:

Yo fui muchos años pobre con un emprendimiento rico

Es un tema de paciencia, y tener claro que la brujula está apuntando al lugar adecuado. Si el negocio sigue creciendo, estas ganancias pueden ser un flujo interesante que permita al emprendedor balancear la energía que le ha dado al emprendimiento para que nazca.

3) Vender la empresa:

La empresa se vuelve atractiva para alguien más. De esta manera, el emprendedor puede vender su participación en la empresa y gana dinero por la diferencia que existe, entre el capital que ingresó al comienzo, y la valorización de salida (el famoso “exit”).

Este es el espacio donde operan principalmente las startups.

Las líneas son difusas, pero no todas

Es cierto que los beneficios que explicamos son conceptuales y pueden darse algunas combinaciones. Lo clave es entender cuáles pueden existir y cuáles combinaciones no son posibles, y simplemente nos autoengañamos. Veamos…

Algo de #1 y #2

Es factible empezar una empresa como “estilo de vida” y posteriormente estructurar equipo para que la misma pueda sostenerse en el tiempo. Sin embargo, es probable que deba abandonar lo que me gusta hacer, para concentrarme en el negocio. 

Algo de #2 y #3

Si una empresa tiene ganancias constantemente, y si el mercado es lo suficientemente importante para seguir creciendo, podría eventualmente ser atractiva para otro actor. 

No va a pasar simplemente por casualidad. Es un proceso en el que la empresa se va sistematizando y consigue ser atractiva para un tercero.

Nunca se va a dar 1 y 3

Simplemente no se vende un estudio de arquitectura, un buffet de abogados, o una consultora que basa sus servicios en los socios.

Startups, empresas diseñadas para ser eventualmente vendidas

Estas organizaciones, se diseñan, desde su concepción, para ser vendidas. En este diseño entran aspectos como:

  • ¿Quiénes son los potenciales compradores ? 

  • ¿Cuáles son las motivaciones que pueden tener futuros compradores?

  • ¿Cuál es el tamaño del mercado ?

  • ¿Qué indicadores debemos perseguir ? Ejemplo: Crecimiento de usuarios, ganancias, patentar tecnología ?

  • ¿Cuáles son los canales donde se venden empresas ?

Dentro de los indicadores de la empresa pueden estar las ganancias, pero no es raro ver que se vendan incluso dando pérdidas. El factor común es que cualquiera sea el indicador, este crece rápidamente. Esto puede crear las condiciones adecuadas para:

  • Vender una parte a un fondo 

  • Buscar una adquisición por otra empresa

  • Plantear una salida a bolsa 

Whatsapp al venderse, perdía ~150M de dólares, pero fue vendida por 19B. El indicador clave era la cantidad de usuarios (1,2B en ese momento), y la importancia que estos usuarios le daban a la herramienta (cuánto tiempo la utilizan?).

Reflexión

Arranque con la idea de hablar sobre startups. Sin embargo, por varias conversaciones que he tenido, esta tensión de balancear los beneficios que obtiene un emprendedor, y la energía que le da a su emprendimiento, me parece un tema clave a explorar.

Muchas veces veo emprendedores que su única identidad es la empresa, y esto puede crear una tensión en algún momento si se hizo de manera totalmente inconsciente. Por ejemplo:

  • emprendedor con deudas emocionales internas, porque la empresa le debe todo.

  • empresa que no puede evolucionar sin el fundador.

  • empresa o emprendedor atrapado en subsistir.

No hablo desde la comodidad de la sabiduría, sino desde el lugar de haber cometido mucho de estos errores. Por este motivo, me parece sano preguntar: ¿Cual es el beneficio que busco del emprendimiento que estoy creando?

No existe una respuesta única y correcta; además, es un aspecto que puede cambiar con el tiempo, tanto para el emprendedor como para la organización. Es importante destacar que muchos de estos beneficios no son inmediatos, sino que se manifiestan a lo largo de los años. Por lo tanto, comprender cuándo el esfuerzo es necesario para la etapa actual y cuándo puede convertirse en un obstáculo para la evolución no es una tarea sencilla

De todas maneras, lo que no puede pasar es tener emprendimientos con ciertas características, y esperar resultados de otra índole.

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