Nuevos enfoques para viejos problemas

Cómo los modelos mentales pueden cambiar tu vida

En la película "Matrix," el personaje Morpheus ofrece a Neo dos píldoras: una azul y una roja. Si Neo elige la azul, la historia llega a su fin, y él despierta en su cama con la libertad de creer lo que desee. Sin embargo, si decide tomar la píldora roja, Morpheus le advierte: "Te quedas en el país de las maravillas y te mostraré qué tan profundo llega la madriguera del conejo". Clip acá.

Resulta que la vida real también está llena de lo que podríamos llamar "píldoras rojas", conocidas como "modelos mentales". Cada uno decide adoptarlos o no. Estos modelos mentales nos ofrecen una nueva perspectiva del mundo, permitiéndonos comprender su complejidad, razonar sobre ella y tomar decisiones más informadas.

Morpheus ofreciendo la píldora roja o azul

En el resumen de hoy, exploraremos qué son exactamente los modelos mentales, algunos ejemplos para poder familiarizarnos con el concepto, y recomendaciones para desbloquear tu potencial.

¿Qué son los modelos mentales?

Un modelo mental es una explicación de cómo funciona algo complejo. Esta explicación nos permite comprender, razonar y, en última instancia, tomar decisiones de manera más acertada.

Todos nosotros poseemos modelos mentales del mundo que nos rodea. En algunos casos, estos modelos son ampliamente aceptados, como el concepto de la gravedad, que explica cómo "todo lo que sube debe bajar" (al menos en la Tierra). En otros casos, pueden ser sujetos a debate o proporcionar explicaciones para eventos subjetivos. Por ejemplo, ¿qué sucede cuando insultamos a alguien? ¿En qué momento es aceptable hacerlo? ¿Nunca?

Las ciencias están repletas de modelos que capturan parcialmente la complejidad del mundo. Sin embargo, ningún modelo es perfecto. No existe un modelo que pueda explicarlo todo. Las leyes de Newton nos han permitido lograr avances en ingeniería y ofrecen una explicación, con alta certeza, sobre cómo funciona el mundo físico que percibimos, pero no pueden abordar comportamientos a nivel subatómico.

Es precisamente por esta razón que es importante reconocer los límites de los modelos.

Newton en el momento de inspiración con la manzana

A medida que adquirimos una mayor variedad de modelos mentales, nuestro entendimiento y razonamiento sobre el mundo se enriquecen. Del mismo modo, podemos utilizar modelos mentales para ayudarnos a evaluar decisiones en la vida cotidiana o en el ámbito empresarial.

Para llevarlo a un nivel de parodia, si pudiéramos comprender toda la complejidad del mundo, siempre tomaríamos decisiones perfectas. En otras palabras, nuestra inteligencia está directamente relacionada con la cantidad de modelos mentales que manejamos. Aunque no lleguemos a tomar decisiones perfectas, cuantos más modelos tengamos, mayor será nuestra probabilidad de éxito.

Lo que nos reúne en este blog son aquellos modelos mentales que podemos aplicar para razonar sobre la complejidad de la vida, las relaciones humanas y los negocios.

Algunos modelos mentales

No hay mejor manera de ilustrar el poder de los modelos mentales que a través de ejemplos prácticos…

Pensar a la inversa

En algunas situaciones, adoptar un enfoque inverso puede ser una estrategia efectiva. En lugar de centrarnos en lo que debemos hacer para alcanzar un objetivo, nos preguntamos qué acciones debemos evitar para no alejarnos de ese objetivo. Veamos un ejemplo ilustrativo:

Imaginemos que el objetivo es tener un matrimonio exitoso, una meta que puede parecer compleja debido a su naturaleza de largo plazo y los componentes interpersonales que están en juego. Sin embargo, resulta relativamente fácil identificar las acciones que podrían llevar a la disolución de un matrimonio. Al evitar consistentemente estas acciones, aumentas significativamente tus posibilidades de éxito en tu relación.

Una ardilla reflejada en el agua, como símbolo de “lo inverso”.

El famoso inversor Warren Buffett sostiene que la regla número 1 en las inversiones es "no perder dinero", y la regla número 2 es "nunca olvidar la regla número 1". Este es un ejemplo de cómo aplicar el enfoque inverso para preservar las inversiones a lo largo del tiempo. Veamos otros ejemplos:

  • ¿Deseas aumentar las ventas? En lugar de centrarte solo en aumentarlas, pregúntate cómo podrías reducir las ventas rápidamente y luego toma medidas para evitar esas situaciones.

  • ¿Buscas aumentar la productividad de un equipo? En lugar de enfocarte solo en mejorarla, reflexiona sobre cómo podrías reducir drásticamente la productividad y, luego, implementa medidas para evitar esos escenarios.

Charlie Munger popularizó esta manera de pensar. En este video explica rápidamente el concepto

“Se consistente no estúpido, en lugar de tratar de ser muy inteligente”

Charlie Munger

Esta linea de pensamiento se le atribuye a Carl Gustav. Un matemático alemán quien dice haberle dicho a sus estudiantes: “Man muss immer umkehren”. Esto se traduce típicamente en ingles como: “Invert, always invert”, y al español acá traducimos como “pensa a la inversa”, para conservar el espíritu de la frase.

La teoría de capas para la eficiencia del sistema

En el mundo moderno, la especialización es un pilar fundamental debido a la complejidad de las distintas disciplinas, lo que permite a los expertos abordar problemas de manera eficiente gracias a años de preparación y experiencia. Sin embargo, esta especialización también crea lo que podríamos llamar "silos", donde cada experto trabaja desde su perspectiva única del mundo, a menudo logrando resultados positivos en su campo pero sin tener en cuenta posibles efectos negativos en otros aspectos.

Un ejemplo de esto es muchas veces manifestado por pacientes de enfermedades graves. La medicina moderna tiene respuesta a las dolencias a corto plazo, pero a veces se descuida aspectos mentales, sentimientos o relaciones de la persona.

Surge entonces una pregunta fundamental: ¿cuánto tiempo debemos invertir en adquirir conocimiento en áreas transversales? ¿Cuándo se vuelve ineficiente para el sistema la adquisición de este conocimiento?

La Teoría de capas es un modelo que sugiere que el nivel de conocimiento requerido es inversamente proporcional a la distancia entre el lugar desde el cual operamos y las capas de abstracción que existen hasta llegar al área de interés. Veamos un ejemplo para entenderlo mejor.

Supongamos que somos los administradores de un restaurante. En esta posición, necesitamos interactuar al menos con dos personas clave: el chef y el contador. El chef, a su vez, debe tener conocimientos sobre la preparación de platos, los ingredientes y cómo combinarlos adecuadamente. El contador se encarga de llevar registros detallados y conocer los aspectos fiscales relacionados.

Simplificación de las capas de conocimiento de un restaurante

En este escenario, el administrador no necesita ser un experto en cocina, pero debe tener conocimientos suficientes para poder comunicarse efectivamente con el chef (esto sería la "capa" 1). Si ampliamos esta figura, los procesos (capa 2) pueden desglosarse en distintas escuelas de cocina (capa 3), y cada una de estas en técnicas particulares (capa 4). Con cada capa adicional que agregamos, el administrador se encuentra a mayor distancia de los detalles específicos, por lo tanto, su responsabilidad de conocer esos detalles disminuye.

La pregunta clave que plantea el modelo es: ¿cuánto sabemos acerca de las áreas en las que interactuamos con otras personas? ¿Tenemos un conocimiento suficiente para comunicarnos y colaborar eficazmente, o necesitamos profundizar más en esas capas de conocimiento?

Pensamiento de primeros principios (First Principle Thinking)

Los defensores del pensamiento de primeros principios argumentan que muchos problemas no pueden resolverse simplemente mediante la analogía o la iteración de enfoques convencionales.

Para ilustrarlo, consideremos el ejemplo de Henry Ford. Si Ford hubiera optado por una aproximación iterativa, podría haberse centrado en resolver los problemas causados por los desechos de los caballos en las calles. Podría haber desarrollado soluciones como bolsas para recoger los desechos de los caballos y evitar que se dispersaran por la ciudad. (Increíble, esto existe)

Sin embargo, Ford optó por razonar desde los principios fundamentales:

  • Las personas desean desplazarse del punto A al punto B de manera eficiente.

  • Comprendía el funcionamiento de los motores a vapor.

  • Tenía conocimientos sobre combustión.

A partir de estos fundamentos, inventó el automóvil. Este enfoque, conocido como pensamiento de primeros principios, nos invita a analizar un problema desde sus bases más fundamentales, cuestionando todo hasta llegar a las verdades esenciales y luego construir soluciones a partir de ahí.

El clásico modelo T de Ford

Este enfoque se describe a menudo como una forma "física" de ver el mundo, ya que implica un análisis profundo y una comprensión fundamental de los elementos clave de un problema.

Un contemporáneo ampliamente reconocido que emplea este modelo de pensamiento es Elon Musk, quien ha aplicado los “primeros principios” para abordar desafíos en campos tan diversos como el transporte espacial y la energía sostenible. En este video lo explica el mismo.

Margen de seguridad

El concepto de margen de seguridad se refiere al espacio adicional que tenemos entre nuestras expectativas y la realidad que enfrentamos.

Por ejemplo, si estás llegando siempre tarde, puede que tu margen de seguridad no sea grande para cubrir lo caótico que puede ser el tráfico.

Aplicado a Finanzas, si gastas cada dólar de tus ingresos, te estás quedando sin margen de seguridad en caso de que esa fuente de ingresos se interrumpa.

En esencia, el margen de seguridad actúa como un colchón que nos protege de las sorpresas y desafíos inesperados de la vida. Nos permite navegar las incertidumbres con mayor tranquilidad y resiliencia.

Trapecista con red de seguridad

¿Cómo ser mas inteligentes con modelos mentales?

Después de haber explorado qué son los modelos mentales y haber visto algunos ejemplos, aquí tres recomendaciones prácticas para trabajar con modelos mentales de manera efectiva:

1) Examinar tus propios modelos mentales y estar conscientes de ellos.

A medida que avanzamos en la vida, acumulamos una serie de modelos mentales. Sin embargo, si no somos conscientes de estos modelos, podemos encontrarnos resolviendo problemas con enfoques inadecuados. Como dice el conocido refrán:

"Quien solo tiene un martillo, tiende a ver todo como un clavo".

Es esencial reflexionar sobre nuestras creencias y enfoques arraigados. Preguntas para explorar… ¿Qué modelos mentales guían mis acciones y decisiones? ¿Son adecuados para la situación actual? La autoconciencia es esencial para mejorar la calidad del pensamiento.

2) Adquirir nuevos modelos mentales, principalmente a través de personas inspiradoras

Las personas a las que admiramos a menudo poseen valiosos modelos mentales. Un ejemplo es Charlie Munger, quien resumió su manera de pensar en “Poor Charlie’s Almanack: The Essential Wit and Wisdom of Charles T. Munger”.

Explora el pensamiento de individuos interesantes, ya sea a través de sus escritos, o mejor aún, si tenés la oportunidad de conversar con alguno (yo tengo la gracia de poder hacerlo regularmente).

La diversidad de perspectivas enriquece la forma de pensar y proporciona nuevas estrategias para abordar viejos problemas.

3) Entender los límites de los modelos.

No hay modelos perfectos que puedan servir como “bala de plata” para todos los casos. Conocer los límites de estos, nos permitirá evitar caer en la trampa de aplicar un modelo de manera equivocada a la realidad.

Muchas veces es necesario combinar varios modelos mentales, o tener la flexibilidad suficiente para ajustarlos.

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